Los timbrazos de cambio de hora

Hace mucho tiempo en el centro donde trabajo se proponía con cierta fuerza que se cambiara el timbre de cambio de hora por uno más suave. El tremendo riiiiiiiiiinnngggg estridente en algunas ocasiones nos hacía saltar del susto, especialmente, cuando no lo esperábamos. Aquella idea de poner una música suave para indicar el cambio de sesión parecía una utopía. Colocar altavoces por todo el centro, parecía una obra inabarcable que… ¡vaya por Dios! Se ha hecho realidad en este curso y, lo que es más curioso, lo que escuchamos en el cambio de hora, es objeto de un debate ¡maravilloso!

Los timbres de esta semana, tienen la sintonía de Bob esponja
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