Arrancamos

Esta semana empieza el curso en Educación Infantil y Primaria y la próxima en Secundaria y Bachillerato. Personalmente será un curso distinto ya que cambio de centro. Sin embargo, ese cambio, en principio no influirá —espero— en la idea que tengo de comenzar el curso, que siempre ha sido con dinámicas de conocimiento y juegos para ir haciendo en grupo en cada uno de los espacios donde me encuentre. Es verdad que, por lo poco que he visto en estos días, no dispongo de lugares al aire libre donde hacer esas actividades, tal como me gustaría, así que en principio voy a realizar algunas dinámicas dentro del aula.

Estamos en la línea de salida…

Obviamente, lo primero será presentarnos. Decir nuestro nombre y algunas ideas generales para el curso. No hay que empezar a desarrollar los criterios, ni dar grandes discursos, sino más bien algo sencillo para que nos conozcan.

Si se dispone de espacio suficiente en el aula, sería bueno ponernos en círculo, para mejorar la comunicación y la atención. Del mismo modo que al aire libre, se puede iniciar con una rueda de nombres. Con una pelota de gomaspuma pequeña, se lanza la pelota y va rotando por todos/as diciendo sus nombres. Cuando hayan terminado, se puede añadir una segunda versión diciendo el nombre y algo que nos guste.

En el mismo corro y para jugar con los nombres, hay otra dinámica muy divertida que es: Señalar, nombre, señalar: Comienza el profesor/a diciendo el nombre de una persona al azar, ésta al oír su nombre debe señalar al un compañero/a del corro, que a su vez dirá el nombre de otra persona al azar y así hasta que alguien falle. La consigna sería: si dicen tu nombre, señalas y si te señalan dices el nombre de otra persona. Lo bueno de la dinámica es hacerla rápidamente, cuando más rápido mejor, porque se producen situaciones divertidas.

Otra opción válida estando en corro, sería la de los nombres encadenados. Se trata de decir el nombre de la persona y añadirle la frase: “yo a una isla desierta me llevaría…” o “a la luna me llevaría…” la siguiente persona en sentido izquierdo o derecho, como se quiera, debe decir: “El/ella se llama … y se llevaría…” y añadir yo me llamo … y me llevaría…” a continuación la siguiente persona debe decir los otros dos y el suyo, así hasta completar la rueda. Si se va haciendo tedioso, porque son muchos, se puede aligerar diciendo sólo nombres y cosas que se llevarían: Pedro, bicicleta; Ana, Móvil, Juan: La consola, yo…

Mi preferido es el Abismo. Siempre lo comparto y lo suelo hacer, sin embargo, como ya he dicho depende del aula, del número de alumnos y la disponibilidad de espacio. Se les propone un reto: ordenarse alfabéticamente, sobre una línea en el suelo (puede ser guiándonos por los mosaicos o cualquier material de que esté construido el suelo, para hacer una línea recta) Cuando se han colocado se les propone que imaginen que esa baldosa o lugar está a varios metros de altura y que la única manera de cruzar es interactuando con los compañeros/as. Ahora que parece que no hay tantas restricciones se puede hacer un saludo de manos, tocar alguna parte del cuerpo, con los pies, una reverencia, hay muchas formas. La clave está en que ninguna forma de saludo se puede repetir. Cada alumno/a debe hacer un saludo diferente.

Todos los juegos nos sirven para ver que tal es el grupo. Se puede ir viendo con facilidad a quienes les cuesta más relacionarse, quien es más simpático/a con todos, nos puede ir dando un mapa de relaciones del aula con estas sencilla dinámicas.

Las siguientes que propongo son la entrevista, donde sí que nos da información valiosa del grupo y de cada cual. La propuesta consiste en que se coloquen por parejas al azar y se hagan entrevistas mutuas con esta plantilla:

Plantilla de entrevista

Se les asignan unos diez minutos para que hagan la entrevista y luego se les pide que por parejas se vayan presentando al grupo respondiendo a las cuestiones. El alumno no lee su entrevista, sino que lo hace el entrevistador.

Otra propuesta simpática que fotocopio detrás de la entrevista es el bingo de la cualidades:

Se trata de ir completando el bingo. Los chicos y chicas se deben ir moviendo por la clase, localizando a personas que respondan a esas cualidades. Se para cuando alguien tenga línea y cuando se tenga el cartón completo. Es interesante que esta actividad se haga en privado. Es decir que no se convierta en una verdulería, gritando !a mi no me gusta el fútbol! Pónganme a mi, sino más bien que vayan preguntando en voz baja por esas cualidades hasta completarlo.

Hay una que me gusta especialmente por su mensaje final, pero puede resultar peligrosa y cada docente debe valorar si la realiza o no. Es el juego de la silla inverso. Todos/as conocemos el juego de la silla. En el cual se colocan en el centro del espacio un número de sillas inferior al numero de participantes. Una silla menos. Mientras suena la música nos movemos alrededor de la fila de sillas y cuando cesa, todo el mundo debe sentarse, quedando descalificado quien no lo consiga. Sin embargo, este juego es inverso. Se trata de ir quitando sillas, pero el objetivo es que todos/as suban y el resto es lograr que el mayor número de alumnos se suba durante unos segundos sin tocar el suelo en el menor número de sillas. Para finalizar con mensajes del estilo: Si nos ayudamos, podemos, nadie debe quedarse fuera, somos un equipo…

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