La Bolsa de las dudas

Es una técnica interesante para el cierre de una Unidad de Programación o tema. Se trata de resolver aquellas cosas que no han quedado demasiado claras sobre el trabajo que hemos realizado. Propiciando la investigación en grupos. 

La base de esta técnica es sencilla y se puede adaptar según el criterio docente.  Es decir, yo empleo una bolsa de tela para poner las dudas, pero no es absolutamente necesario. 

Se puede propiciar el que todos/as los alumnos/as propongan una duda, pero no es bueno forzar a que todos pregunten si lo han comprendido bien. Pero vamos con la práctica para no enrollarme antes de tiempo… 

Bolsa para juegos…

La bolsa de dudas, como imaginarán, se trata de que cada grupo debe plantear dudas de cosas que no han comprendido del tema que concluimos. Sería deseable que todos/as plantearan alguna duda. Para eso el profesor/a entrega a cada grupo cooperativo un trozo de folio —con un 1/4 es más que suficiente, puede ser inferior—. Cuando todos tienen ese trozo de papel cada grupo debiera plantear cuatro preguntas o dudas del tema que se concluye. 

Puede ser desde un término que no se comprendió, alguna cosa que se habló en clase, cualquier duda, por mínima que sea.  Se trata especialmente de tratar de ver todo lo que no se entendió de lo visto durante esa Unidad.  Para esta actividad se dará un tiempo de cinco minutos a toda la clase para que planteen sus dudas. Los grupos deben interactuar de modo que, si alguno no tiene dudas, puede ayudar a anotar a otro/a de sus compañeros en su trozo de papel otra duda que tenga, en el caso de tener más de una. 

Cuando ha finalizado el tiempo se ponen todas las dudas en la bolsa. También puede ser una caja de cartón o cualquier otro recipiente. Los papeles se pueden doblar para que no se reconozcan a simple vista. En la bolsa se mezclan bien y se entrega a cada grupo una duda que debe resolver. Hay que comprobar que no le toque resolver al mismo grupo la pregunta que hizo. 

Cuando cada grupo tiene sus preguntas se les asignan cinco minutos para resolverla. Luego aleatoriamente, van saliendo a la pizarra a explicar al resto de sus compañeros/as la pregunta y cómo han resuelto la duda. Si no da tiempo en una sesión o los alumnos/as no han sabido resolver la duda será el/la docente quien lo haga. Lógicamente el mismo profesor/a irá corrigiendo en caso de errores en la resolución de las preguntas que cada grupo hace. 

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