El aula ideal

Como ya dije durante el verano me gusta pensar con perspectiva en algunas cosas para el curso que viene. En estos días me ha asaltado la pregunta ¿Cómo sería tu aula ideal? Ciertamente, al comenzar el curso, los profes pedimos un aula o algunas condiciones para que nuestro trabajo docente sea lo mejor posible. En mi experiencia, sé que es poco probable que se den todas las condiciones aue solicitamos. Así que me voy al lugar mágico de los sueños y voy a describir mi aula ideal ¿Me acompañan?

¿Cómo sería la clase ideal?

La mesa del profesor/a al final. Si. Es lo primero que me ha venido a la cabeza. No me parece bien la mesa del profe delante en primera fila. Mientras hay compañeros/as que hoy demandan la tarima del profesor, para poder ver bien a los estudiantes y para que ellos también vean la pizarra, mi opción es irme al fondo de la clase ¿Por qué? Por muchas razones: estar delante supone establecer ciertas distancias, pero en mi aula ideal el profesor/a ha de ser uno más, uno que está entre los alumnos/as para ayudarles en su proceso de aprendizaje. No está lejos en la tarima, ni delante en la mesa, sino entre ellos. Así, también será posible pasear más entre la clase, escuchar más, ver más qué hacen, estar en medio de ellos/as. Así. Que la mesa del profe al final de la clase.

Mesas de grupo. Trabajo en cooperativo y la experiencia de unir cuatro mesas es siempre una locura: ¡profe me está moviendo!, ¡me empuja mi mesa! Y tantos otros problemas como lograr una colocación óptima para trabajar y ver la pizarra. Super complicado. Así que me pido mesas de grupo. Bueno a decir verdad lo llevo pidiendo años y nunca lo consigo. Primero que no hay, luego tenemos que pedirlas, luego vino la pandemia —ni nombrarlo— ¿Será este curso cuando tenga mesas de grupo? Este tipo de mesas, además posibilita que la clase pueda tener muchas otras distribuciones: en forma de asamblea, hacer rincones temáticos, dejar la clase limpia sin nada. No es lo mismo mover siete u ocho mesas de grupo que mover treinta. ¿Y si quiero hacer examen? Sencillo, me pido otra aula, un salón de actos o cualquier otro espacio donde pueda hacer este trabajo.

Dotada de tecnología. Una de las cosas que pronto aprendí —creo que en el primer año de docencia— que no tiene ningún sentido ir al “aula de informática”. siempre me gustó la tecnología así que en mi primer año me pedí varias veces acudir con alumnos a este espacio y resultaba un desastre. Era como salir de excursión, era complicado mantener el orden, es un espacio nuevo, distinto, los chicos y chicas les costaba ponerse en situación. Así que siempre he entendido que, si hay tecnología, tiene que estar accesible en el aula. Cuando se necesite se usa, no puede ser algo externo, como una excusión, tiene que ser integrado en el aula.

A esta dotación, claro está, uno el proyector o pizarra interactiva. Si el espacio fuera lo suficientemente grande, la tecnología estaría en algún rincón de manera que cualquiera, en cualquier momento pudiera usarla, sin necesidad de pedir permiso ni repartir tablets, sino que fuera algo absolutamente normal: tener que consultar alguna cuestión yendo a este espacio cuando lo necesito.

Con mucha luz natural. Tengo la suerte que en el centro donde estoy, como casi todos los centros, tienen grandes ventanales. En pocas ocasiones utilizo la luz artificial. Al llegar al aula, lo primero que hago por la mañana es abrir las ventanas y apagar la luz artificial. Salvo en días muy oscuros, la luz artificial no se usa.

Espacios dentro el aula. Lo dejo para el final porque me parece lo más complicado. Para poder desarrollar esta idea hay que contar con un espacio realmente grande. No sirve un aula convencional para 30 plazas. La idea es distribuir la clase en rincones o espacios donde los chicos y chicas trabajan.Algunos de los que tengo en mente sería: espacio audiovisual, dotado de croma y cámara o sistema de grabación. Un espacio Talk desde el cual se exponen proyectos, se hacen presentaciones y lo ocupa el docente para dar las instrucciones necesarias para empezar a trabajar, así como distintos lugares donde desarrollar proyectos creativos, investigación, zona de investigación informática, etc. Existe un proyecto ambicioso en la Comunidad Canaria denominado “Espacios Creativos”, pero me parece, precisamente, excesivamente ambicioso y complicado. Hice una formación para conocer este espacio el curso pasado y creo que antes, sería necesario un lugar de transición, como el que propongo, para luego entrar en este modelo que es muy positivo.

No sé que les parece este modelo de aula…. ¿Se les ocurre alguna otra cosa que añadir o quitar?

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