Experimento comparte

Estamos hablando en clase de bachillerato de las desigualdades sociales en el mundo. Algo teórico que muchos conocen pero que no han experimentado. Así que en la clase de primero de bachillerato he realizado el “experimento comparte” para vivir en carnes propias como se distribuye la riqueza en el mundo.

Bombones para compartir

Para el experimento he utilizado bombones o chuches, es importante que no se puedan dividir fácilmente. También utilizo para la reflexión posterior el video de acción contra el hambre titulado así “experimento comparte”.

En el marco de las desigualdades en el mundo, les propongo celebrar una fiesta. Una fiesta de cumpleaños sencilla. En ella hay algunas chuches que podemos compartir entre todos los asistentes. La clase está en cooperativo y pido a uno de los grupos su complicidad para realizar el experimento, les dejo una nota con toda la información nada más llegar a clase.

Una vez presentada la fiesta, les digo que vamos a hacer una distribución de las chuches, siguiendo la proporción de la distribución de la riqueza en el mundo. Les digo que uno de los grupos es el anfitrión de la fiesta y ellos/as se encargan de organizarla, así que les digo que hagan el reparto.

Exponen todos los bombones en la mesa, generando cierta inquietud en el grupo y luego hacen el reparto. A cada grupo le corresponde un bombón —uno para cada cuatro personas— y luego ellos/as se quedan con una gran cantidad (más de veinte). Tras el reparto les pregunto ¿Qué les parece? Ahí aparecen variedad de respuestas.

Hay quien pide que le dé uno ya que es injusto que tengan tantos. Otros se han echado el bombón a suerte, jugando a piedra papel o tijera. Otros han intentado compartir el bombón estrujándolo para sacar partes iguales y algunos avispados han ido a la mesa del grupo que representa el primer mundo a robar algún bombón.

Reflexionamos sobre lo que ha sucedido y el objetivo es valorar la injusta distribución de la riqueza y de los alimentos. Vemos el vídeo anteriormente citado y, tal como nos dice, hay alimentos para todos, no es comprensible como hay quien muere de hambre.

El debate es muy interesante. Se crea un maravilloso ambiente en la clase de sensibilización. Es probable que no tengamos la opción de modificar ese mal reparto de los recursos, pero sí que somos sensibles y vemos como desde pequeños nos desarrollamos siendo más solidarios y que, por hábitos aprendidos nos vamos haciendo más insolidarios.

Ah, por supuesto, al terminar hicimos un buen reparto de los bombones. Uno para cada estudiante.

Los comentarios están cerrados.