En clase, si no funciona, cambia algo

Los profes somos unos “recicladores” natos. Reciclamos los recursos de un año para otro, con bastante facilidad. No lo digo con la intención de molestar a nadie, más bien al contrario. A veces tenemos un recurso que funciona maravillosamente, una actividad que nos encantó en la que chicos y chicas se implicaron maravillosamente y resultado final fue extraordinario y por eso lo reciclamos para el curso siguiente. Pero llega el año siguiente y… ¡¡¡puuuum!!! Un desastre, pero insistimos en que tiene que funcionar, porque el curso pasado fue maravilloso. Lo probamos en otra clase y lo mismo, seguimos dándonos golpes contra la pared hasta que salimos frustrados y malhumorados.

Si no funciona, cambia algo

¿Qué pasó? Pero si la propuesta era tan buena, si el año pasado logró la atención del alumnado y salimos contentos/as y fueron unas sesiones maravillosas, ¿que ocurre para que no funcione este curso? Simplemente que los/as alumnos/as no son los mismos, simplemente que esperamos que, como funcionó el curso pasado, pretendemos que camine sólo este año o simplemente que necesita alguna adaptación a los nuevos tiempos.

Precisamente esta semana me ocurrió algo así. Tenía una actividad en la que a los/as estudiantes les proponía hacer una creación en versión rap o poesía para presentarla a la clase. En ediciones anteriores, había sido maravillosa, logrando unos trabajos extraordinarios, con los chicos y chicas rapeando o recitando sus creaciones, pero en este curso ¡¡¡puuum!!! No funciona. En la primera clase un alumno al final me dijo: profe, discúlpanos, hoy tenemos un mal día. ¡Será eso! Pensé. Lo vuelvo a intentar y nada, lo dejo a la mitad: imposible. Entonces la pregunta ¿Si funcionaba en otras ocasiones, qué ocurre este año?

Así que introduzco leves cambios, la actividad previa la elaboramos juntos, mediante lluvia de ideas proponiendo temas o frases para hacer la composición, de esta manera la atención está súper activada, pongo una canción similar y la escuchamos. La sesión empieza a tener ese magnetismo en el que se percibe que la cosa funciona y, finalmente, resulta un éxito.

Por tanto, la reflexión que propongo es que no nos atemos demasiado al “siempre ha sido así” porque lo que funcionó el curso pasado, puede que este año no nos sirva. Porque nuestros chicos y chicas cambian generación tras generación. Los estudiantes del curso pasado no son los de este mismo año. Incluso, a veces simplemente hay que cambiar el envoltorio, el cómo presentamos la actividad o el recurso. Lo bueno es incluso, reaccionar a tiempo. En esta ocasión me costó ver que había que introducir cambios, por eso lo bueno sería detectarlo rápidamente, para marcha sobre la marcha. Aunque nunca es tarde, si el cambio o la mejora es buena. Innovemos, cambiemos, seamos críticos/as con nosotros, como principal elemento para producir un cambio en nuestra forma de ser, estar y trabajar en el aula.

3 comentarios en “En clase, si no funciona, cambia algo

  1. ¡Claro, tiene sentido! Me parece perfecto analizar qué más se puede hacer para hacer que las cosas marchen, lo que antes funcionó tal vez ahora haya que darle un retoque especial. No forzar, sino analizar y luego ir probando. Está muy bien tener en cuenta que no todos los grupos son iguales. Y los alumnos seguro que estarán enormemente agradecidos, porque es una gran muestra de empatía, de consideración.
    A propósito, recién me puse a mirar una charla de Susan Cain (está en YT), quien escribió “El poder de los introvertidos”, y me llamó la atención que comenta que últimamente es como que se está tornando un aula inclinada hacia los extrovertidos. Y es algo muy interesante, porque es como que a veces uno pasa por alto que los introvertidos no es que no deseen participar, sino que les toma su tiempo y tienen una manera de actuar y razonar desde otra perspectiva. No es que sean tímidos, sino que reaccionan de una manera particular a los estímulos, que, considerando que estamos viviendo en una época donde se dan tantos estímulos, tal vez les resulta un tanto abrumador. Una cuestión a tener en cuenta no sólo en el aula, sino también en otras esferas (como está ocurriendo en los trabajos).
    Te mando un gran abrazo Jesús, muchísimas gracias por tus artículos!!!

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    • Miraré el video. Tambien era bastante introvertido hasta que me tocó ponerme delante de los alumnos o en charlas. Me costaba mucho.
      Gracias. Abrazos

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      • ¿En serio Jesús? ¡Uau vaya sorpresa! ¡¡Te imaginaba súper extrovertido de toda la vida!! Tienes un carisma impresionante. Bueno, se dice que los introvertidos suelen ser muy buenos observadores, así que me parece que eso sirve muchísimo para estar al detalle de todo lo que acontece en la clase.
        Que tengas muy buen fin de semana!
        Abrazos para tí también!!

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