Estamos enganchados al móvil

Lo reconocen abiertamente y sin miramientos: “estamos enganchados a los móviles”. En la primera clase del año me gusta que empecemos con buenos propósitos y revisión para poder corregir aquellas cosas que no estoy haciendo bien. Desde esta perspectiva hacemos un análisis de las cosas  que más nos han gustado de clase y de las que menos. Los/as estudiantes hacen una crítica y yo también les critico el uso excesivo del móvil. 

profe jesus estamos enganchados a los moviles

En esa primera clase le doy la opción de criticar lo que ven mal, valorarla desde una perspectiva positiva, para poder mejorar mi labor docente. En cursos anteriores me han dado siempre muy buenas ideas para cambiar y mejorar. Me gusta también que critiquen el sistema educativo actual, para saber cuales son los principales problemas del sistema en el que nos encontramos. Me hace tomar el pulso a la realidad, no perder de vista la visión del estudiante y su perspectiva como protagonista de su aprendizaje. De sus reflexiones, seguro que  saldrá más de un articulo que publicaré más adelante… 

El título de este artículo tiene que ver con mi crítica sobre el uso de las tecnologías en clase. Permito el uso de los móviles y en alguna ocasión noto como algunos, muy pocos, se desconectan de la realidad para estar conectados al móvil. Mi reflexión, que acompaño de este video:

tiene que ver sobre si es más importante el momento que vivimos en la actualidad o estar conectado al móvil, les pregunto ¿Qué es más importante disfrutar de la puesta de sol o hacerle una foto? ¿Qué es más importante disfrutar de la exposición de  unos compañeros, de una conversación en el grupo de trabajo o estar con el móvil?

Los y las estudiantes reconocen abiertamente estar enganchados a los móviles, porque consideran una aspecto fundamental de su vida. “No podría vivir sin el móvil” afirman algunos. En un tono de reflexión muy interesante en estas primeras clases llego a esa conclusión: hay mucha necesidad de la tecnología, cierto enganche, pero para salir de ella, como no me gusta prohibir, apelo a la responsabilidad personal. Les invito a que sean capaces en los momentos más importantes de la clase a dejar el móvil de lado y atender a lo que es importante: la realidad personal antes que la virtual. No sé si servirá de algo, pero considero que antes que la imposición, antes que el arresto y la prohibición, el diálogo y la reflexión puede ser ser una mejor herramienta. De momento esa reflexión ha sido muy positiva y son conscientes de que, lo que sucede a veces en clase y en la sociedad con los móviles, no es bueno. 

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