En la clase magistral, generalmente, el profesor/a explica y los alumnos toman nota o copian. Se les ponen ejercicios que realizan y se comprueba si están bien hechos o no. Ese rol deja al estudiante en pasividad. Sólo escribe, sólo corrige, no es protagonista de lo que hace. Se limita a transferir información que escucha o que ve y colocarla en un soporte determinado: libreta, cuaderno, pizarra. Hacer preguntas, en cambio, obliga a los estudiantes a ver las cosas de otra manera.

preguntar en lugar de copiar profe jesus

Paramos y preguntamos. Es una dinámica que me gusta mucho. Activa la atención y evita la pasividad de los/as estudiantes. Imaginen ver un pequeño audiovisual y, a partir de su visionado, se deben formular preguntas. Como trabajo con equipos cooperativos de cuatro personas, les pido que cada grupo realice, como mínimo cuatro preguntas, una por cada persona que integra el equipo. Imaginemos una explicación, un texto que lee o un audiovisual. Visto el trabajo, se les da tres o cuatro minutos para que planteen preguntas. Si hay portavoz, se encarga de recogerlas en un papel.

Cuando termina el tiempo, por azar, se le pide a un grupo que elabore sus preguntas. Puede ser de manera oral o escritas en la pizarra dependiendo del tiempo que dispongamos. Esas preguntas se las vamos a pasar a otro equipo que debe responderlas. Del mismo modo que el anterior, aleatoriamente. Si el grupo las responde bien, tendrá un premio en forma de aplauso, punto o cualquier otra recompensa. Así hasta que todos los grupos hayan participado.

Un consejo para evitar el tedio que supone “nosotros ya contestamos, nos desconectamos”, puede ser premiar las buenas preguntas y avisar que, las respuestas te pueden tocar en cualquier momento o que si, no están bien contestadas puede haber rebote hacia otro grupo. De modo que, la dinámica finalizaría cuando todos hayan preguntado, pero nos puede tocar responder en más de una ocasión. Por tanto hay que estar siempre atentos. Otra variante sería recoger todas las preguntas e intercambiarlas entre los grupos de modo que nadie conteste las suyas.

Esta actividad sirve de repaso, para afianzar contenidos antes de concluir una unidad o evaluarla. Es muy interesante, porque de algún modo estamos gamificando la clase, con todo lo que supone el juego para estimular el aprendizaje. Aunque tiene cierta competitividad, porque los grupos deben saber responder, también tiene cooperación ya que en el equipo base debe realizarse bien la tarea.