Ya terminó el campus, haré un balance en una próxima publicación. Pero en esta semana, hicimos una actividad creativa que resultó ser interesante. La denominé palabras revueltas y tiene como objetivo desarrollar la creatividad, conocer palabras nuevas y redactar un texto.

ProfeJesús palabras revueltas

Las palabras revueltas consisten en proporcionar un grupo de palabras a cada grupo o persona para que las utilice en una redacción creativa. En esta ocasión les dije que tenían la posibilidad de elegir el formato de texto que querían trabajar. Podría ser un poema, una noticia, un cuento… cualquiera. Mayoritariamente se decantaron por un cuento inventado. La imaginación es fabulosa en los muchachos/as.

La actividad se desarrollo de manera tal que les presenté la “caja mágica”. Una caja pequeña de unos 10 x 10 centímetros que ya había usado en otras ocaciones y de dónde aparecían cosas para trabajar o premios, que contenían una serie de palabras. Cada cual debía de tomar al azar cinco palabras para hacer su redacción.

Les dejé unos 15 minutos para que trabajaran el texto. Les orienté sobre cómo redactar, porque en otras ocasiones se apresuran mucho para poner las palabras en el primer párrafo y hacían frases incoherentes. Así que les propuse que tuvieran paciencia para ir colocando las palabras. También les puse un número mínimo de diez líneas para realizar la redacción.

Algunas de las palabras no eran muy conocidas, así que proporcioné algunos diccionarios para que las buscaran y las utilizaran de forma adecuada. Tras la redacción, leímos las creaciones. Muchas de ellas sorprendentes e increíbles por la cantidad de imaginación que derrochan. ¡Fantástico!

Termina la actividad corrigiendo las posibles faltas de ortografía. A modo de folio giratorio, nos cambiamos los cuentos y cada cual debe corregir uno, leyendo en silencio para ver sí cometió algún error ortográfico.

Con esa actividad conocimos palabras nuevas, recordamos la redacción creativa, aprendimos algo de ortografía y puntuación de manera divertida, que es de lo que se trata en el campus de Verano, que ha terminado y nos corresponde ahora tomarnos dos semanas de descanso para empezar el nuevo curso con energía y las baterías bien cargadas.