En estos días en mi centro educativo se ha desatado una nueva «Cruzada» en contra de los móviles. En cuanto volvamos a clase, tras los días de carnaval, estará totalmente prohibido el uso del móvil. Bueno, en realidad ya estaban prohibidos, aunque, cada profesor en su hora podía decidir usarlos en clase. Desde hace años permito el uso del móvil porque considero que se le puede sacar partido en el ámbito educativo. Hay muchísimas aplicaciones válidas para clase y, precisamente este curso, había conseguido el mayor número de alumnos conectados a herramientas educativas en clase… Por eso creo que la pregunta es oportuna ¿Prohibir es educativo?

profe jesus prohibido el movil

Estoy convencido que no. Es más, lo prohibido muchas veces nos atrae más. El uso de los teléfonos inteligentes se prohibe en el centro porque algunos están haciendo mal uso de esta tecnología. Por tanto, siguiendo esta misma idea, prohibamos el uso de los coches porque algunos se saltan los límites de velocidad o conducen después de beber alcohol, algo que está también prohibido. Prohibamos el consumo de determinados elementos porque pueden ocasionar problemas de salud si se ingieren en cantidades importantes. Prohibamos totalmente el alcohol y el tabaco porque también genera problemas de en los que toman estos productos. Prohibir nunca es una buena medida, educar si.

Sobre el uso de los móviles en educación las opiniones están divididas y enfrentadas y, curiosamente, quienes se oponen más fuertemente al uso de estos dispositivos, son los que han tenido mayor número de problemas con los estudiantes. Al parecer hay fotos y memes de profesores circulando entre los estudiantes y, precisamente, son de esos docentes que detestan el uso del móvil en clase. La pregunta, por tanto es: ¿Cómo es posible que se hagan fotos en el aula a profesores que impiden absolutamente el uso de esas tecnologías? Curioso.

Otro foco del problema está en las fotografías que algunos estudiantes hacen a otros en el aula y luego las publican en sus redes sociales. Es verdad que no está permitido hacer fotos en clase, es cierto que nadie debiera hacerme una foto sin mi consentimiento pero, en este caso, es cuando debemos educar. Los estudiantes no conocen las consecuencias de ese acto. Ellos se hacen continuamente fotografías porque el móvil es parte de una de sus extremidades y prohibirlo ¿tiene sentido?

El problema de los móviles viene por falta de educación

Esta afirmación la hago en dos sentidos. Una, porque en casa no reciben educación sobre el buen uso del móvil, puesto que sus familias están desbordadas en el uso de la tecnología, no lo controlan; y dos, porque ellos e han lanzado a una piscina que tampoco conocen, sino que aprenden entre iguales. A todo esto hay que añadirle que a la mayoría de los profesores, les sucede como a los padres: están desbordados y no saben cómo actuar. Aún así, prohibir es la peor opción.

El problema educativo de casa consiste en poner algunas normas para el uso de los dispositivos, tales como no usarlo durante las comidas, limitación de tiempo de uso diario, conocer las aplicaciones que tienen instaladas y para qué sirven. Además de desconectar el móvil cuando hablamos, no interrumpir una película un libro o una conversación por el uso del móvil. ¿y eso cómo se aprende? con el arma más poderosa: El ejemplo que les damos. Y poniendo esas normas en casa. Al llegar al colegio, sabiendo usar ese dispositivo, ya no habrá problemas.

El problema educativo en los centros de enseñanza pasa porque los profesores estén formados e informados para ayudar a los estudiantes en el uso de los móviles. Sí que veo necesario que no se use el móvil en los espacios de ocio del centro tales como pasillos, patios, cafetería y recreo. Especialmente porque debe ser un tiempo de socialización y encuentro, por eso no debería fomentarse el individualismo de conectarte a tu dispositivo en esos momentos. En los centros de enseñanza deberíamos exponer y dar a conocer los casos en los que se hace mal uso del móvil para aprender de ellos. Es decir en los pocos casos que conocemos de mal uso de la tecnología, aprovechemos para hacer entender que no está bien lo que han hecho y que tiene  unas consecuencias. Hacer una foto a un compañero/a no está bien, pues prohibamos el uso del móvil a esa persona hasta que sepa hacer un buen uso de la tecnología, pero especialmente para esa persona y no para todos los estudiantes que sí están haciendo un buen uso de la tecnología. Ahora pagan justos por pecadores.

Si queremos promover el desarrollo integral de la persona, si queremos promover la tolerancia, el respeto y los valores fundamentales, no usemos el término prohibir que no conduce a nada. Enseñemos, eduquemos, que es nuestra labor, de prohibir y coaccionar se encargarán otros.