Se están terminando las vacaciones de Navidad y para algunos será un «Volver a la rutina». Sinceramente, no me gusta esa expresión. No creo que un docente tenga que volver a la rutina, porque, precisamente, una de las cosas más bonitas de la docencia es que nada es rutinario. Cada día debe ser diferente el ilusionante, cada día debe estar lleno de alegría y esperanza, como la del agricultor que siembra con la deseo de ver crecer su cosecha.

profejesus ilusionarse

Siempre he pensado que el día en el que vaya a clase con la idea continuada que mi trabajo es una rutina, que siempre es igual, que lo que hago no sirve para nada, es probable que entonces deba plantearme dejar la enseñanza. Un maestro que no está ilusionado, que no está motivado con no está feliz con su trabajo, no puede transmitir a los estudiantes ilusión ni interés por la enseñanza. Hay que volver a la rutina, porque terminan estos días diferentes de vacaciones, pero no porque la enseñanza sea tediosa, aburrida, rutinaria…

Hay que reilusionarse cada día con proyectos, con diferentes formas de enseñar, buscando recursos, con algún estudiante que precise de nuestro consejo y ayuda. Hay que motivarse con pequeños avances, para ser capaces de transmitir a los niños esa alegría y felicidad de aprender, saber y estudiar. Hay que emprender nuevos caminos cada día, cuando vemos en nuestras aulas que lo que proponíamos el curso pasado no funciona y hay que darle un nuevo toque para llegue y despierte su interés.

Hay que motivarse y olvidar la rutina con tantos modelos de enseñanza que se nos presentan como oportunidades que debemos aprovechar para aprender, crecer, buscar lo que resulta más adecuado a los chicos y chicas de nuestros días. Hay más motivos por los que ilusionarse cada día en la enseñanza que razones para «caer en la rutina»

Al comienzo del año 2019 volvamos a ilusionarnos, empecemos con fuerza y alegría este nuevo periodo escolar con nuevos mundos por explorar cada día.

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