Durante esta semana nos ha tocado hacer los grupos cooperativos en clase. Quizá parezca que ha avanzado demasiado el curso para estar todavía inmerso en la organización de los grupos. Sin embargo, me parece muy conveniente poner unos buenos cimientos. Por eso he trabajado bien cohesión grupal, el respeto y la tolerancia. También me parece indispensable explicar en qué consiste el aprendizaje cooperativo para que todos tengan muy claro lo que vamos a hacer, su responsabilidad y aportación al grupo. Por eso, tras todo este periodo de organización previa, ha tocado montar los grupos para empezar a trabajar.

profejesus.org construyendo equipos cooperativos
Los estudiantes construyen los grupos cooperativos en clase.

Existen muchas técnicas para organizar los grupos. Generalmente es profesor de manera unilateral el qué decide cuál es la combinación correcta. En mi materia, en cambio, les doy cierta libertad, para que, dentro de algunas opciones, se puedan juntar con las personas que quieran. Porque parto de la base que cualquier cosa que nos impongan obligadamente, tiene muchas probabilidades de fracasar.

El aprendizaje cooperativo propone que se formen grupos heterogéneos en los que convivan y trabajen alumnos muy motivados, con buenas notas y alumnos con mayor dificultad hacia el aprendizaje. El modelo que utilizo es partiendo de su expediente académico, viendo las calificaciones del curso anterior. A esto le sumo lo que conozco a los alumnos de cursos anteriores y lo que he podido observar de las dinámicas de cohesión. Así veo quienes están más motivados, son líderes y pueden dinamizar un grupo y a los que tienen más dificultad. Otra información que nos sirve es los que han repetido o tienen adaptación curricular. A pesar de todo, les pido, en una ficha información con datos que considero relevantes para hacer los grupos y test de estilos de aprendizaje. Con esta información establezco cuatro grupos dentro de la clase:

Los más motivados hacia el estudio, con buenas notas y capaces de liderar un grupo se les asigna la letra «A». Pero para la organización de la clase un número. Los que aprueban, con notas de 5-7 de media. Algo pasivos hacia el aprendizaje, con la letra «B». Luego, los que tienen algún suspenso, hasta un máximo de 2. Pero han pasado de curso con alguna dificultad, que les asigno la letra «C». Finalmente los que tienen dificultades hacia el aprendizaje o repetidores les asigno la letra «D». Como el uso de las letras puede levantar sospechas sobre la clasificación que hago, a la hora de constituir los grupos reparto números. Identifico la letra con un número del 1 al 4 y los distribuyo a los alumnos en un trozo de papel. Además del número asignado, le pongo el nombre debajo, para evitar que cambien de números entre ellos y constituyan grupos a su antojo.

Cuando todos tienen su número les dejo cinco minutos para que formen grupos advirtiéndoles que sólo tienen ese tiempo para buscar a compañeros/as. Propongo que los grupos sean mixtos (chicos y chicas). Tienen que constituir grupos en los que haya 1, 2, 3 y 4. Si el número de alumnos de la clase no es múltiplo de 4, propongo algún grupo de 3. No es recomendable crear grupos de 5.

Una vez concluido el tiempo, cuando todos se han sentado en sus grupos, pregunto si están bien. Es probable que exista algún conflicto que hay que resolver. No trabajarán bien en un grupo en el que haya discordias. Así, es posible hacer algún cambio de grupo o un 3 por un 4 de otro grupo, para mejorar el ambiente de la clase.

Termino la constitución de los grupos pasando un folio en blanco por los grupos para que se apunten los integrantes del equipo base. Así ya estamos listos para empezar a trabajar.

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