Al comienzo de curso, dedico bastante tiempo a la cohesión grupal y a conocernos para poder formar los grupos de aprendizaje cooperativo. Entre las actividades que organizo, hago una pequeña encuesta que luego vemos en clases posteriores, debatiendo el interés, la motivación, evaluaciones… entre otras cuestiones. El título de esta entrada es una de las sugerencias que reclaman con más insistencia. «Espero que la clase sea divertida»

profejesus espero que esta clase sea divertida

Bajo esta afirmación podríamos debatir, como sucede en Claustros y en la Comisión de Coordinación Pedagógica, sobre la importancia de unas asignaturas sobre otras. Hablar de materias troncales y otras que no son importancia. Pero esa cuestión no me interesa. Especialmente, porque el estudiante es una persona que se educa en su integridad y, por tanto, no debe ser valorado por unos conocimientos sobre otros. ¿Qué sucede si eres mejor en Mates que en Lengua? ¿Llegarás más lejos? ¿Serás más feliz? La persona aprende integralmente y no en parcelas. Pero como dije, no me interesa ahora ese debate, sino, tal como ponía al principio, preguntarnos por qué los estudiantes esperan «que la clase sea divertida».

La respuesta parece sencilla: Las otras materias son un tostón. Aburridas. En el fondo, bajo mi humilde opinión, creo que los aprendices demandan es una clase dinámica, que no sea tediosa con ejercicios, copiar y poner cosas en el papel, sino que se pueda aprender jugando, experimentando, haciendo cosas, sin necesidad de atender a una clase magistral impartida por un docto profesor.

Los enseñantes creo que deberíamos bajarnos de la tarima de vez en cuando (yo directamente no la uso: No creo que se pueda enseñar desde otro plano distinto a los estudiantes) para preguntar qué les gusta y que no de las clases, como enseñarían ellos si fuesen maestros. Sus respuestas son un auténtico manual para el docente. Obviar el mundo, sus formas y la necesidad de aprender de forma dinámica y divertida es retroceder años atrás para desvincular la institución educativa del mundo en el que viven.

¿Se puede aprender asignaturas importantes de forma divertida? ¡Claro que si!. No se refieren a hacer de la clase una fiesta, sino a que el tono sea dinámico, el aprendizaje positivo y las clases más llevaderas para todos. Lo contrario es ensalzarse en una cruzada sin sentido para que los estudiantes traten de aprender como nos enseñaron a nosotros. Es más, ¿De qué profesor de acuerdas? ¿Quién fue alguien inspirador para ti como docente cuando estudiabas? ¿Un profe aburrido…?

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